Iniciativas que deberías tomar para crear tu propia empresa

Tomar la iniciativa de crear tu propia empresa es todo un desafío y empezar por aprender de los demás es una buena iniciativa, así Leonardo a través de la pasantía internacional en India que AIESEC le ofreció, tiene la oportunidad de ser parte de TATA una empresa con iniciativa no solo empresarial y tecnología sino que fomenta la convivencia multicultural.

De acuerdo al diccionario de la real academia española de la lengua la palabra Emprender posee pocas acepciones, todas estas referidas a un solo hecho: el de asumir y comenzar una obra, un negocio, un empeño, especialmente si estos  encierran un determinado grado de dificultad o peligro. Sin embargo, emprender también significa tomar un camino o acción con la resolución de llegar a un punto.

Y esta es la clave para  el emprendimiento, saber que en definitiva será todo un camino, que no resultará un camino sencillo; podrá asemejar a veces  pasear en bicicleta en una soleada mañana por un parque, hasta convertirse en una subida empinada hacia la montaña más alta en una noche de tormenta.  Aun así debemos tener en mente el seguir adelante, por qué la resolución ya está tomada. Es nuestra resolución la que nos acompañará en nuestro viaje, del que no volveremos  siendo los mismos, ya que el aprendizaje nos habrá de convertir en mejores versiones de nosotros mismos.

Aprender  para emprender

En ese sentido  emprendimiento es parte también del aprendizaje, estar dispuesto a conocer, reformular y plantear nuevas posturas ante determinados obstáculos que son parte de un largo proceso.

Es en este punto, se encuentra  Leonardo de 25 años, estudiante  de Economía, y egresado de la universidad Nacional de San Marcos, que al igual  que muchos jóvenes tiene como uno de sus tantos sueños, tener su propio emprendimiento y aventurarse al mundo del negocio propio, la innovación y la tecnología con el contexto que componen la singularidad  que caracteriza a las startups.

Sin embargo, el emprendimiento requiere preparación, experiencia y esta experiencia se consigue cuando nos desafiamos a nosotros mismos y salimos de la zona segura y ya conocida, para aventurarnos e ir hacia esa montaña rusa de emociones y conocimientos que representa el vivir en y convivir día a día en otro país, con una cultura y sociedad distinta.

Por ello, Leonardo Álvarez, se encuentra residiendo actualmente  en la ciudad de Pune, en India, como parte de una decisión que se resolvió a tomar  a través de este intercambio profesional y que él ve como una de las fichas de dominó necesarias crecer constantemente con cada experiencia y reto, acercándose cada día más a la realización de sus sueños.

Salir de la zona de confort no es solo salir de casa, implica asumir con resolución cada etapa de nuestra experiencia

Para Leonardo, el camino no fue fácil y a veces tomar la decisión de vivir tan lejos de casa, de los familiares y  los amigos no es algo sencillo, él nos cuenta que, antes de tomar esta pasantía internacional sentía que faltaba algo más tanto profesional como personalmente,  vivir una experiencia en que no solo pudiera poner a disposición sus conocimientos y cualidades, también tener la oportunidad de crecer junto a esta experiencia y plasmar en esta   una parte de él, un sello propio.

Así, tomar una pasantía internacional con AIESEC tuvo mucho sentido,  nos cuenta que representó el inicio de un interesante viaje:  ”Siempre estuve trabajando con proyectos relacionados a la economía y finanzas, en institutos, en ministerios etc., pero siempre me quedaba  la idea o me decía a mí mismo, me gustaría hacer algo más, siempre tuve en la mente la idea de una Startup y siempre quise hacer una cosa relacionada  a esta y estaba seguro de que tenía que tomar mucho más conocimiento en otras áreas, no solamente el área en la que estudie, entonces, por ese motivo comencé a preocuparme un poco más por tener mayores conocimientos, estudié mucho más sobre startups, emprendimientos, además de educación entre otras cosas más y cuando se presentó la oportunidad de venir y realizar una pasantía internacional fue como un «click» me dije, esto es lo que realmente necesito es un país completamente nuevo, diferente, que he visto solamente en películas  y que siempre me ha gustado, que siempre he querido conocer. India para mi significa eso, es una nueva cultura, muchas horas lejos de casa, sin embargo,  realmente es una de las cosas que me lleno mucho, el saber que iba a ser parte de una empresa reconocida y que iba a tener un conocimiento más profundo en otra cosa, el trabajar con diferentes perfiles profesionales,  con personas totalmente distintas a mí, en el idioma y la cultura e incluso gastronómicamente, fue una de las razones por las que me decidí a hacer este intercambio profesional”.

Leonardo resume su resolución en tres puntos: “Decidí hacer esto primero por tener muchísimo más conocimiento; segundo por el país, su cultura y todo lo que representa y tercero por que quería salir de la zona de confort y decir esto a veces puede sonar a cliché, pero realmente quería  salir de la rutina que tenía en Perú, de ir del trabajo a casa y de casa al trabajo y estar los fines de semana pensando en que no sea lunes. Tomar esta pasantía internacional ha sido una de las cosas más acertadas que he hecho hasta ahora por que realmente es una de las cosas que me agrada hacer, me gusta  lo que estoy haciendo, me gusta lo que estoy viviendo, ahora llega el fin de semana y ya estoy pensando en que ya sea lunes, por que el lunes tengo que ir al trabajo y me gusta lo que estoy haciendo y ese es el mayor objetivo que tenía cuando tome este intercambio, disfrutar esta experiencia”.  

India: el desafío de mirar a un país sin etiquetas

“Por qué India, la verdad esa es una pregunta que también yo me he hecho varias veces”, nos confiesa entre risas: “Por qué escoger India, por qué escogí India, cada vez que pienso en eso me doy cuenta que India es un nombre, un país sobre el  que pesan muchos estereotipos si lo vemos desde nuestra cultura occidentalizada, es un país al cual vemos y vemos que para nosotros puede resultar caótico, que existe una forma muy diferente de pensar y claro que es diferente a como nosotros estamos acostumbrados  a vivir, pero para ellos no, y es que a ellos también les resultamos diferentes, nuestra cultura es distinta e India me ha proporcionado ese toque, esa posibilidad de conseguir pensar en mí, de reflexionar al ver las cosas, por qué aquí todo el aire posee o se respira con cierta paz, por que en ese caos ellos tienen su organización, es la organización de ellos,  para ellos no es un desorden, tanto así que existe el trafico pero nunca he presenciado un accidente automovilístico aquí o nunca he visto una pelea callejera y me he dado cuenta que todos los estereotipos de lo que hemos visto en diversas fuentes no son ciertos y lo sé, por que viajado a distintas ciudades del país y he visto como estos estereotipos se han ido derrumbando uno por uno frente a mis ojos”.

¿Por qué tomar un intercambio profesional en India?

“India es uno de los países que más crece en el mundo y que más industrias tiene, todo está aquí y puedes  ver la tecnología en desarrollo en todas partes, en las calles ves como la tecnología ha avanzado a paso agigantados, India en comparación con los países de América Latina posee una ventaja tecnológica evidente y  para los interesados en tecnología, economía, gestión y administración esta es una gran oportunidad de aprendizaje, por que las empresas aquí, como TATA y Exentia son muy reconocidas en esos términos de gestión y tecnología”.  

Por el lado personal es como lo explique antes, la organización de India es propia, no podemos compararla con nuestra visión  y eso te hace pensar, te hace reflexionar y vivir esta “energized” y preguntarte que es lo que vas a hacer cuando salgas de India,  cuando cambiaré con este proceso que vivo ahora, por que es mágico, y sí, en algunos momentos, tienes esta nostalgia por volver a casa, pero luego estás aquí, divirtiéndote con las personas que te rodean,  viendo cómo las personas pasan por calles, sus expresiones culturales que van desde la ropa (la curta o el sarí), y son momentos en los que te dices, estoy en la India voy a disfrutar este momento, piensas y reflexionas en cómo puedes estudiar y mejorar más, en cómo vivir con mayor plenitud esa experiencia y es eso”

Consejos para tomar una pasantía internacional

1.- “En primer lugar, tener la mente 100 por ciento abierta, sin prejuicios ni estereotipos, no vas a saber cómo es una ciudad o como es un país  si es que tú no lo vives libremente”

2.- “Estudia. Si vas a tomar una pasantía internacional estudia todo lo que puedas, tomando en cuenta la Descripción de trabajo, sobre qué es lo que podrías  hacer para mejorar tu experiencia, lee algunas cosas, no basta con la experiencia personal siempre es bueno actualizarse constantemente”.

3.- “Empatía,  en relación a que es lo que vas vivir aquí y también entender  que en si es tu experiencia pero, es una experiencia colectiva, con las demás personas con las que convivimos día  con día, es lo que tú vas a vivir y pasar aquí pero al mismo tiempo, es la experiencia de las personas que viven contigo en casa, de las personas que trabajan contigo, de todo el mundo que te rodea y lo  fundamental es que la empatía siempre este presente”.

4.- “No le des más vueltas. A veces le damos  vueltas a muchas cosas y estamos pensando y repensando sobre un asunto sin llegar a nada en concreto,  queremos algo más seguro y pienso que si la oportunidad se presenta, si tienes los medios para hacerlo  y quieres vivir una experiencia nueva, cualquier intercambio  profesional va a ser una buena opción. Al final no lo  pienses tanto, las oportunidades aparecen solo una vez”.

5.- “Vive la cultura. No realices un intercambio para quedarte en tu grupo de trainees de intercambio  o extranjeros, , la idea es  que vivas la cultura local y que te juntes con personas que son de la localidad  o de cualquier otro lugar de la India y comiences a entender por que su cultura es así, por que no es igual a la nuestra”.

“La idea de vivir una pasantía internacional es esta, no es que te quedes con el trabajo aquí y después llegues a casa y te duermas, es vivir la cultura, ¿cómo vives la cultura?, saliendo, conociendo, viajando  y está bien, pero también puedes vivirla de una forma diferente, intentando impactar por más mínimo que esto sea y dejando un legado de lo que puedas hacer aquí, así sea poco, lo poco que puedas impactar aquí, hazlo, siempre mi idea fue esa, todo el conocimiento que tengo debe ser repasado y transmitido por que si no, no sirve para nada y esa es la idea, que puedas dejar algo después de tu experiencia”.

“si pudiera pensar en una palabra para resumir mi experiencia sería cambio por qué  va a existir con certeza un antes y después de mi luego de esta experiencia, por qué si hay una cosa que he podido realizar en mi experiencia ha sido reflexionar acerca de lo que puedo hacer para poder llevar mis objetivos a cabo, que es lo nuevo que puede llevar e India ha sido un factor super importante en los dos meses, del año que dura la pasantía internacional,  que llevó aquí”.

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Autor: Luisa Calderon

Tomar un voluntariado es ir más de allá de nuestro confort

¿Cómo va tu experiencia? Una pregunta recurrente para mí y sin embargo sumamente importante, tanto que al momento de conocer a Alexander no pude evitar empezar con ella; hay una infinidad de emociones, vivencias, choques y aprendizajes detrás de una experiencia de voluntariado internacional que uno no puede evitar al momento de hablar de su experiencia, esos pequeños detalles sobre la comida, las personas, el transporte y el trabajo hacen a cada voluntariado distinto y enriquecedor.

Alexander lleva ya un tiempo trabajando como voluntario en el proyecto SMART, proyecto donde tiene la oportunidad de poner en práctica sus conocimientos profesionales para crear programas que ayuden a mejorar comunidades, el proyecto se lleva a cabo en la ciudad de Santa María, en el estado de Rio Grande do Sul, al sur del variopinto y multicultural país de Brasil. A cientos de kilómetros de casa, en un lugar donde el español se siente tan cercano y a la vez lejano se encuentra siendo partícipe de todo un impacto social en la vida de los santamarienses.

 

Un poco sobre Alexander

Alexander Quevedo es un joven chiclayano, de unos 25 años, titulado en ingeniería industrial }y con muchos deseos de conocer el mundo antes de empezar su vida profesional y sumergirse en el complejo mundo del ámbito laboral. He ahí sus grandes ganas de viajar a uno de los países con mayor diversidad cultural del mundo, sino también ser un voluntario internacional y tener la oportunidad de desarrollar más su lado humano y poder expandir su pensamiento de una forma más global; por ello él se considera parte de este gran movimiento que genera y desarrolla a los líderes que trabajarán por un mundo.mejor

 

¿Por qué Brasil y por qué tomar un voluntariado internacional?

Habiendo conocido tantos brasileños en mi vida y con unas ganas de visitar el país yo misma decidí preguntarle las razones por las cuales se decidió por Brasil, Alexander me comentó como deseaba poder trabajar haciendo un impacto social, por ello decidió tomar uno de nuestros voluntariados internacionales a la ciudad de Santa María, conocida también como una de las ciudades universitarias más grandes de Brasil y también como un lugar sumamente diverso, cuyas raíces no son solo indígenas y portuguesas, también son alemanas e italianas; eso se puede ver reflejado en sus danzas y sus comidas. Es difícil no imaginar porque Alexander se vio tan atraído hacia esa ciudad, con una población tan variada y una cultura tan mixturada como suelen decir los brasileños.

Otra de las grandes razones por las cuales Alex decidió ir a Brasil fue por su experiencia como Familia Global, programa que te da la oportunidad de hospedar por 6 semanas a un voluntario internacional, el haber convivido con muchos brasileños fue aquello que le dio a Alexander el “bichito” de conocer Brasil.

Alexander decidió trabajar en el proyecto SMART, un proyecto dedicado al mejoramiento del marketing y la administración de las ONGs, una gran forma no solo de apoyar y maximizar el impacto de estas organizaciones sociales y del mismo modo poder potenciar el conocimiento adquirido de su carrera, un balance perfecto para un joven que acaba de terminar con su periodo universitario.

¿Qué te impactó más sobre Santa María?

“Una de las cosas que vi en Santa María que me impactó fue el tránsito, el tránsito aquí es muy ordenado, nadie toca mucho el claxon y la gente respeta un poco más al peatón […] otro aspecto fue la diferencia horaria, hay tres horas de diferencia con Perú y aquí anochece mucho más tarde, como a las nueve de la noche, a diferencia de lo que estoy acostumbrado, que es entre las seis o siete de la tarde […] en las casas, sobre todo en las casas de pueblo tienen un campo de grass antes de entrar a la casa y para que puedas llamar a los habitantes, no tocas la puerta, sino aplaudes para llamar su atención y que puedan salir a recibirte, eso me pareció muy extraño y a su vez interesante. En cuanto a la comida no he tenido tanto choque, hay carne, arroz, frijoles, todo; aunque aquí en Santa María comen mucha carne, y yo estoy acostumbrado a comer pez, debido a que soy de Chiclayo, eso se siente un poco extraño, que no haya pez en las comidas, pero igual la comida aquí es muy buena, me gusta mucho la comida […] las tiendas aquí cierran a eso de las siete de la noche, muy diferente que en Perú donde cierran a las nueve o diez. Y claro, el idioma también forma parte de este choque cultural, pero ¡hasta ahora va todo muy bien!”

Todo empezó con AIESEC

Su relación con AIESEC existió desde 2014, cuando decidió ingresar al comité local de Chiclayo debido a su universidad, donde sus amigos decidieron presentarle AIESEC desde entonces continúa viviendo la experiencia desde distintos ángulos durante sus más de tres años formando parte de la organización. Uno de los puntos más grandes de su carrera AIESECa fue el tomar puestos de liderazgo; lograr ser vicepresidente del área de Talento Humano y posteriormente se acercó a los intercambios más a fondo cuando obtuvo el rol de vicepresidente de intercambios sociales salientes, área responsable de reclutar peruanos que estén decididos a tomar un voluntariado internacional,

Una de las cosas que uno escucha con frecuencia cuando es parte de AIESEC es: y tú, ¿cuándo te vas de intercambio? y es que tomar un intercambio supone un punto de quiebre y un cambio sobre nuestras vidas, es ir más allá de nuestra comodidad y eso es algo que Alexander actualmente puede decir que está vivenciando día tras día en Santa María.

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Autor: Alejandra Feria

Vivir y trabajar en India: Un desafío que todo joven profesional debería tomar.

El testimonio de Néstor, uno de nuestros pasantes profesionales en INDIA

“Mi nueva aventura comenzó el 2018, en mayo, que se me ocurrió ahorrar dinero para viajar en diciembre, todo fue tan rápido que me entró la locura de querer aplicar a las prácticas profesionales internacionales”

 

“¿Por qué tomar una pasantía internacional?” esta una de las preguntas con las que inicio mi conversación con Néstor, quién desde diciembre del año pasado viene realizando una pasantía internacional con la empresa Tata Consultancy Service Ltd, en la ciudad de Chennai, perteneciente al estado de Tamil Nadu ubicado en el sur del milenario país de la India, a más de 16 000 kilómetros de casa con el corazón lleno de dicha y una capacidad de resiliencia a prueba de balas.

“Primero, porque amplias tu red de contactos, tus conocimientos, tu visión, tu forma de ser, tu naturaleza como ser humano, te vuelves sensible con diferentes tipos de personas, sobre todo en mi carrera de psicología que estudiamos la etnografía,  que es estudiar la interacción de cada individuo en un grupo social diferente, vivenciar ello es mucho mejor porque estoy conociendo y viviendo las diferentes culturas” responde Néstor con una  naturalidad y satisfacción que son consecuencia de una necesidad genuina por abrazar y aprender del mundo, sus culturas y la infinidad de personas que lo habitan, necesidad que lo llevó desde muy joven a aventurarse y aprender más allá de su contexto.

¿Quién es Néstor?

Natural de Tocache, una de las principales provincias de la región  San Martín, Néstor Alejandro Benítez Saavedra de 24 años que estudió Psicología, es testigo vivencial de la multiculturalidad que caracteriza a nuestra nación; de madre sanmartinense,  con ascendencia judía y gallega y de padre originario de Santiago de Chuco en La Libertad, para Néstor esta multiculturalidad fue algo palpable y cercano como también los problemas y desigualdades que la asedian, por lo que desde muy joven se animó a formar parte de una serie de organizaciones y voluntariados, terminando su compromiso por conocer e impactar en el mundo con la pasantía internacional  que hoy realiza en Chennai con más de diez horas de diferencia horaria y en un contexto cultural a millas de distancia.

La primera vez que escuche de AIESEC…

Pero el camino no fue fácil y completar todo el andamiaje de aprendizajes necesarios para poder decidirse por la India empezó  en 2015 en Monterrey – México con una pasantía universitaria, Néstor ya había escuchado hablar de AIESEC  desde hace muchos años: “Yo había conocido a AIESEC en un encuentro de jóvenes sobre cambio climático, conocí en esa ONG a una muchacha de Tacna, me comentó que AIESEC era muy bonito, que ella iba  a realizar su pasantía y me dejó con ese bichito en la mente”.  Pero fue en México donde decidió volverse miembro de la organización y sacar todos los beneficios que esta ofrece para desarrollar el talento y potencial  humano en los jóvenes del mundo: “…de enero hasta mayo de 2015 fui miembro de AIESEC y luego retornando a Perú, en setiembre aplique para ser miembro de AIESEC en Trujillo, me aceptaron, mi primera área fue el área de proyectos sociales de entrada, no me sentí tan eficiente por mi disponibilidad de tiempo, pero luego me cambiaron al área perfecta para mí, como soy psicólogo me enviaron al área de Gestión de talento humano, fue ahí donde conocí a 5 personas maravillosas que actualmente son mis mejores amigos y así empezó mi vida en AIESEC”.

Voluntario global en Sao Paulo

Antes de lanzarse a la piscina de oportunidades laborales de largo plazo  que representan las  pasantías internacionales que AIESEC ofrece, Néstor optó por uno de nuestros programas clave en la búsqueda de la paz y el entendimiento cultural como lo es Voluntario Global: “Yo realicé mi voluntariado internacional en Sao Paulo, en una ONG llamada Cruz de Malta,   realice un programa psicológico para los niños habitantes de favelas en Brasil, me gustó mucho la interacción con ellos, y así estuve dos meses, conocí a muchos amigos, también conocí y aprendí mucho sobre otros psicólogos… de Colombia, de Chile y Portugal… de los cuales se me ha quedado mucho como técnicas de desarrollo en mi carrera”.

“Voy a trabajar para realizar mi voluntariado internacional porque también quiero impactar en el mundo, así que por eso me dedique a trabajar, recaude dinero y llegue viajar a Brasil para febrero del 2018, en un proyecto en Sao Paulo,  fue un choque cultural muy grande, vivía en el sur de sao paulo, la familia muy amable y yo ya sabía portugués porque practicaba con los voluntarios extranjeros que llegaban a Trujillo”

 

¿Por qué la India? ¿Por qué tomar una pasantía internacional?

Es una de las preguntas con las que comencé esta entrevista, indudablemente las ventajas saltan a la vista y Néstor parece concordar con estas, de manera inapelable trabajar en el extranjero, tener un antecedente laboral en otro país, es un importante referente a tomar en cuenta en el actual mundo globalizado en el que nos desenvolvemos. Una experiencia profesional en el extranjero no solo es manifiesto de una férrea decisión  y predisposición a enfrentar diversas situaciones y contextos sino que nos pone competitivamente por delante de muchos otros postulantes al que podría representar el trabajo de nuestros sueños o el primer escalón para emprender estos.

Pero la pregunta clave no se hace esperar, ¿Por qué india?, de todas las naciones que componen el globo terráqueo, ¿qué nos ofrece la milenaria tierra de  importantes personajes en la historia y la cultura como Kipling, Gandhi y Tagore, que otros países no? Néstor me cuenta que su llegada a la India fue puramente casual pero  que cree fuertemente en un porqué detrás de toda situación que se le presenta:

“…Yo primero no tenía en mente venir  a la India pero, siempre quería venir pero lo veía muy imposible, por temas financieros, por  eso aplique a Panamá, Brasil, Colombia, etc, pero ninguno respondió; fue ahí cuando me ofrecieron la posibilidad de aplicar a India, que ofrecía  buenos beneficios, yo estaba con mi mente pesimista pensaba que si no me aceptaron en Latinoamérica menos lo harían en Asia, porque tenía el concepto de que al ser potencias mundiales no aceptarían a alguien con mi perfil, aun así tenía la esperanza de ser aceptado por mis experiencias internacionales en los intercambios y voluntariados que me brindó AIESEC. Después de aplicar, al segundo día la empresa me agendó una entrevista, yo estaba muy emocionado y al siguiente día de la entrevista me aceptaron, yo aplique para un puesto de recursos humanos y a ellos les gustó mucho el perfil que yo tenía y así comenzó todo”.

Vivir y trabajar  en el extranjero es todo un desafío constante y sobre todo en un país como India, Néstor compara su aventura profesional en Chennai con la decisión de Colón de embarcarse hacia el descubrimiento de un nuevo mundo, algo en lo que muchos soñaron  pero pocos hicieron, no por qué no piensen en hacerlo sino por el valor que se necesita para emprender dicha aventura. Porque en el fondo es eso, una cuestión de valor, creamos insondables barreras culturales que componen nuestra zona de confort, justificamos nuestra inmovilidad a través de nuestros lazos familiares, amicales y sociales para mantener el ancla firme e inamovible,  en el fondo del mar que componen nuestros sueños pero que se encuentra invadido por los fieros tiburones que del miedo, sin embargo, debemos estar dispuestos a seguir soñando, lanzarnos en búsqueda de aventuras, estar dispuestos a perder para ganar, a mirar al horizonte sin temor, apostarle a la vida sin esperar nada a cambio y a creer que es posible conocernos y reconocernos en los ojos de otros.. Debemos estar dispuestos a creer en nosotros mismos por  qué una manera de apostar por la humanidad y por un verdadero cambio y decisión en cada acción, por más pequeña que esta sea.

El idioma ha sido todo un reto, Néstor  lo reconoce e incluso bromea sobre ello,  mas su mensaje es contundente: “Cómo bien decía Maju Mantilla, a pesar de que no se hablar muchos idiomas, el mejor lenguaje es la sonrisa”, ya me siento ganador del miss mundo”. (Risas).  “Cuando yo llegue yo no entendía muy bien el inglés y peor con el acento que India maneja, pero haciendo mímicas y gestos y todo ello he podido comunicarme, me han tocado buenas y malas personas como en cualquier ciudad dependiendo del lugar que uno anda”.

 

Finalmente, le preguntó a Néstor con qué palabra  definiría su experiencia en la India, contesta afablemente: “Resiliencia, por qué hubieron muchas dificultades en el camino y siempre mantuve la fuerza, motivación, esperanza y esas ganas locas de comerme el mundo para conseguir mi propósito. India me ha enseñado mucho en apenas 4 meses de los 12 (duración de la pasantía)  que llevó aquí”

 

Autor: Luisa Calderon

La osadía de ser AIESECo

Mi vida antes de conocer a esta junta de locos era todo lo opuesto a lo que es ahora. Eran días difíciles porque me adaptaba a un gran cambio: vivir solo. Pasaba por un momento en el que quería hallarme como persona, y sentía que me faltaba algo, que no era suficiente con solo estudiar en la universidad. Pero un día, unos amigos me inscribieron para una sesión de dinámicas de un proceso de reclutamiento, y como no tenía nada que perder, asistí. Y así AIESEC apareció en mi camino, y nunca más quise irme.

Una vez un gran amigo me preguntó: “¿Conoces el Efecto Mariposa y la Teoría del Caos? Consiste en que una mariposa agitando sus alas, en el momento preciso y a la velocidad idónea, puede generar un huracán kilómetros después”. Entonces me cuestioné, ¿qué sería de mí ahora, si no hubiera asistido a esa dinámica? Probablemente estaría haciendo cualquier otra cosa menos redactar mi testimonio. Pues mis miedos solían ser más grandes que mis ganas. En definitiva, pudo ser diferente.

Verdaderamente comprendí que una decisión puede cambiar todo el rumbo de las cosas. Y desde entonces decidí volverme tan osado como sea posible, y entendí que AIESEC no puede ser solo algo que está de “paso” en el camino. Es mucho más que solo una experiencia de un par de semestres, porque AIESEC marca hitos. Hoy, esa osadía se traduce en mi compromiso y motivación de que sé que quiero esto. AIESEC es el espacio correcto para poder conocerse a uno mismo y redireccionar objetivos que aclaren un poco más qué es lo que uno quiere para sí en el futuro.

Le debo mucho a AIESEC, siempre lo he dicho. Y tengo mucho por devolverle también. Es por esto que aprovecho cada espacio de desarrollo de liderazgo que AIESEC me brinda porque quiero que la organización que me dio tanto, pueda verme en mi mejor versión. Y finalmente me pregunto: ¿qué es lo más bonito e importante que me ha dado AIESEC? Son las personas, esas que conocí y sigo conociendo. Esos hermanos de otros países, hermanos de diferentes ciudades del país, todos. Porque AIESEC se trata de las personas, sus convicciones y sus sueños, y esto es lo más valioso de esta locura que solo se vive una vez.

Adrián Orellana