Lograr la paz ¿Mito o realidad?

En el mundo de hoy, tenemos distintas maneras de definir la paz, ya sea como el estado opuesto a la guerra, al acuerdo alcanzado entre naciones para finalizar un conflicto o como un estado de no violencia.

Pero, hay una versión distinta que nos dejó John F. Kennedy, una que habla de una paz distinta “una paz genuina, que hace la vida en la tierra realmente valiosa, del tipo de paz que le permite a los hombres y a las naciones crecer y tener esperanza para construir un mejor futuro para sus hijos” –JFK Washington, D.C. junio 10, 1963-  en lo personal, esta es mi definición predilecta, se basa en ir más allá de la carencia de conflicto, de buscar una verdadera armonía entre las personas y las naciones, para tener una verdadera calidad de vida.

Más, por mucho que nos guste hablar de paz, no todas las personas la conocen y la viven, hoy en día incluso después de dos guerras mundiales, aún podemos ver países en conflicto, aún hay personas que son abusadas, violentadas e ignoradas.

Esto nos lleva a un punto de inflexión ¿Qué podemos hacer para lograr la paz genuina?

En los momentos más difíciles de la humanidad, todos ponen su granito de arena para lograr este único y tan necesario objetivo que es la concordia. Desde las personas comunes, las instituciones, las organizaciones e incluso los gobiernos todos trabajando de forma sinérgica, esto ha permitido a la humanidad detener los grandes conflictos que hemos vivido a través de la historia.

Más allá de la importancia de la paz, tenemos que plantearnos acciones que respalden nuestros deseos; acciones que trasciendan a pesar de la complejidad del objetivo y vayan más allá de ese estado de no-guerra, de forma tal que se entienda los orígenes de los conflictos previos y se pueda hacer algo más que reaccionar: prevenir.

Uno de los ejemplos más grandes del potencial de la humanidad para mi es la Segunda Guerra Mundial, el conflicto más grande que la humanidad haya visto hasta ahora y que en todo este tiempo, todavía alberga secretos y genera debate sobre que la originó, algunos culpan a la academia de arte que rechazó a Adolf Hitler, otros al ataque del Pearl Harbor, etc. Uno de los verdaderos detonantes fue la falta de entendimiento, entre personas, culturas y países, hubo un verdadero empecinamiento en cuanto a la postura e ideas de cada individuo y un verdadero atropello a la tolerancia, es esta actitud lo que puede llegar a generar conflictos similares, cuando decidimos actuar como estos malos líderes del pasado y censuramos e inclusive atacamos a los demás por desagrado a sus diferencias, a sus pensamientos y nos rodeamos de un sentimiento de superioridad injustificado e innecesario; es ahí cuando nos volvemos similares a esos malos líderes que en algún momento nos robaron la armonía, la felicidad, la juventud, la paz y la vida incluso.

Pero no todo fue completamente negativo en ese tiempo, ya en ese entonces, jóvenes de distintas procedencias ya luchaban en contra de la intolerancia y la segregación desde sus facultades, otros desde los frentes, algunos desde los podios y otros frente a sus naciones, con la fuerte voluntad de terminar con otra guerra que no tendría sino, un resultado más destructivo que su antecesora.

De esta voluntad común surgió una organización de jóvenes allá por 1948, luego de finalizada la Segunda Guerra Mundial y en los inicios de la Guerra Fría; 7 jóvenes de distintas nacionalidades europeas decidieron fundar AIESEC, teniendo una visión de amistad y unión, con el deseo de ver una Europa unificada y con un mayor entendimiento intercultural, todo esto debido al contexto social, político y económico que vivía el continente en esa década. Por ello hicieron que “expandir el entendimiento de una nación, expandiendo el entendimiento de sus individuos, cambiando el mundo una persona a la vez” fuese su principal misión.

Esta misión se vio ejecutada en forma de intercambios internacionales, intercambios en distintos países que permitieran a los jóvenes estudiantes “conocer un país ajeno, su vida política y económica, estudiar su organización industrial y comercial y visitar compañías.” Esto debido a que los fundadores habían podido experimentar intercambios por sí mismos y pudieron entender cómo estos amplían el entendimiento y clarifican la visión global de las personas.

Nuestro primer impacto

Estocolmo, Suecia. 1949, primer congreso internacional de AIESEC

Como resultado de esta visión, AIESEC lanzó su primera propuesta para los jóvenes, llegando a 89 estudiantes en su primer año mediante el Congreso de Estocolmo, que fue el primero de varios tipos de intercambio; en este mismo se sentaron las bases de AIESEC ya no solo para Europa sino también para empezar un proceso de expansión global.

Luego establecieron el Programa Temático Internacional, los intercambios como Traineeships y las pasantías profesionales, esto permitió que en 1955 se sobrepase la cantidad de 1000 intercambios y se empezase un crecimiento disruptivo tal, que llevó a AIESEC a una escala global incorporando países como Turquía, Venezuela, Australia, Alemania, Japón, Corea, y varios otros; con esto llegamos a más de 4 mil jóvenes en 1969, y se alcanzó a grandes personalidades del siglo pasado como el Papa Pablo VI, el presidente J. F. Kennedy (quien fue partícipe del primer congreso internacional fuera de Europa, en los EEUU) entre otros más.

Pronto continuaremos publicando este pequeño resumen de nuestra historia, que podrás encontrar en este Blog

Puedes formar parte del programa Talento Global de AIESEC, programa que te permitirá tomar una pasantía internacional donde potenciarás tu desarrollo profesional y personal.

 

Autor: Karol Feria

Cambia el mundo y cambia tu mundo a través del voluntariado

“Dormía…, dormía y soñaba que la vida no era más que alegría. Me desperté y vi que la vida no era más que servir… y el servir era alegría.”

Rabindranath Tagore

En una época en la que las apariencias parecen ser lo que determina el fondo, hoy más que nunca debemos estar dispuestos a arriesgarnos para descubrir quiénes somos, lo que queremos y en esencia descubrir cuál es el mundo en el que queremos vivir. Entonces la clave de esto está no tanto en lo que hacemos por nosotros si no por los demás

¿Qué mundo es el que queremos?, ¿qué podemos hacer para cambiar las problemáticas que nos rodean?, ¿buscamos impactar verdaderamente en el mundo  o solo impresionar a los otros?, ¿estamos dispuestos a renunciar a nuestras ambiciones egoístas por un solo segundo para ayudar al otro?, ¿Le daríamos la vuelta al mundo para transformar la realidad de una sola persona a la que nunca  antes habíamos visto?, ¿A qué estamos dispuestos a renunciar para mejorar como personas y para crear un mejor mundo?

Probablemente nunca nos hemos planteado estas preguntas, poco recurrentes en los  test vocacionales o en las reuniones familiares, donde muchos son los parientes que quieren saber todos sobre nosotros,  nuestro programa favorito, quienes son nuestros amigos o si ya tenemos novio, pero no sienten curiosidad por lo que sentimos o lo que en verdad queremos.

Estas preguntas son aquellas que nos hacemos cuando pensamos en que definitivamente hay algo más, algo más por hacer, por  entregar, por dar… Y no hay mejor ejemplo de dar, que entregarnos por completo a una causa en la que creamos, que embarcarnos en una aventura que promete poco, que nos asusta y nos sacude, pero que al final del viaje  nos brinda tanto que no cabemos en nosotros mismos de la alegría.

Al estar inmersos en una vida con prisas, es fácil olvidar nuestras aspiraciones y solo volcarnos en una rutina avasalladora, palabras sin sentido y sonrisas vacías. Enfocados “solo en lo nuestro” nos dejamos atrapar, absolutamente por todo,  el tráfico, la televisión, las discusiones y rencores infantiles que ponen en evidencia que podemos hacer las cosas, pero que hace mucho hemos dejamos de sentirlas.

En un mundo en el que todo parece carecer de sentido existen personas que son capaces de marcar la diferencia, es aquí donde encontramos a Debra,  estudiante de psicología de tan solo 18 años, que a pesar de su juventud posee una férrea decisión y un gran espíritu, su experiencia como voluntaria con AIESEC  formando parte de una comunidad de voluntarios apoya a los niños más necesitados de Panamá, no solo le  ha permitido que su perspectiva sea distinta sino que le ha brindado la oportunidad a muchos chicos olvidados y necesitados de una figura que los impacte, descubrir su importancia, reconocer su valía  y consolidar su talento a través de la mirada y el apoyo constante de Debra.

Apuesta por el proyecto

“No escogí mi intercambio por el país, si no por el proyecto, que era con niños  y me gusta trabajar mucho con niños, me llamaba la atención como a través del arte, de la danza, podían hacer que niños de bajos recursos que habitan en las llamadas “zonas rojas” del país,  lugares donde existen drogas, prostitución o delincuencia, quieran superarse y salir adelante, en el caso de la danza, a través de esta pueden ocupar su mente en otra cosa y querer ser algo mejor, no cometer errores que sus familiares cometieron”.

Residiendo en San Antonio desde hace más de seis semanas, Debra se traslada cada día a una zona que quizá no sea el paraíso turístico que Panamá presenta en sus afiches, pero que sin embargo está lleno de esperanza por el cambio.  Esta institución brinda una oportunidad, cuyo engranaje es capaz de ponerse en marcha gracias a sus voluntarios, que ayudan a niños y adolescentes a expresarse y conocerse a sí mismos a través de talleres, de baile, gastronomía, arte,  entre otros, los niños tienen la oportunidad de expresarse, de dar un testimonio de lo que son y lo que desean ser. De encontrar una alegría en entregarse por otro.

Personas como Debra, no se encuentran a cada instante, platicar con ellas es algo vivificante,  su energía contagiosa y su apuesta por impactar en el mundo, nos hace ver que lo que las hace movilizarse es el dar, servir, hacer algo verídicamente por alguien sin esperar por ello una recompensa, ella misma lo afirma: “Desde pequeña mi abuelo y mi madre me enseñaron a siempre ayudar a las personas que más lo necesitaran y si está en mis manos hacerlo, lo puedo hacer y lo voy a hacer, siempre me enseñaron que hay que ser desprendidos con las cosas que uno hace y retribuir un poco,  no solo por las personas que tenemos sino por las cosas que la vida te da, retribuir a las personas que tal vez no tiene la suerte que yo tengo, pero que tienen los mismos sueños”.

El poder de las personas: la oportunidad de encontrar otro hogar a miles de kilómetros de casa

“Llegué a Panamá un dos de enero, vivo en San Antonio, la familia con la que me quedo es súper atenta, me hace sentir como en casa, increíbles personas”…  Una de las piezas clave en el intercambio de Debra ha sido indudablemente la familia con la que se ha quedado, a través del programa Familias Globales, pese a lo difícil que ha resultado separarse de su familia ha encontrado el calor de hogar necesario para sentir que no está sola y que la labor que hace es algo que no solo los niños aprecian si no también toda la comunidad de San Antonio, esta seguridad y compañía le permite a muchos voluntarios realizar su intercambio con mayor efectividad: “…llegué a la fundación después de cuatro días, la fundación se llama  Espacio creativo y el proyecto por el que vine se llama Enlaces, aquí los niños a través del arte enfocan su mente,  potencian y descubren sus talentos, para que busquen superarse a sí mismos, explorar el mundo y saber que pueden llegar a mucho más”.

La libertad como pieza fundamental

La nostalgia embarga a Debra cuando se refiere a su familia, recordar a sus seres queridos la entristece  pero al mismo tiempo le alegra saber que cuenta con su apoyo incondicional y que muy pronto volverá a verlos, no obstante,  posee sentimientos encontrados por volver a casa pero también por todos los lazos creados a lo largo de su experiencia, tal ha sido el grado de impacto que ha causado y recibido que son muchos los niños que le piden que se quede apoyándolos al menos un año.

Sin embargo junto con la palabra nostalgia, que la ayuda a recordar quien es y mantener los pies en la tierra, Debra nos habla de la  libertad, como una pieza fundamental al momento de realizar un voluntariado: “Al momento de venir al país fui libre de conocer nuevas experiencias, culturas, vivencias, de hacer lo que podía proponerme, lo que uno cree que  no es capaz de hacer ¡y lo hace!, fui libre de cumplir sueños que no pensaría que lograría tan pronto, tuve libertad para ayudar a las personas y sacar sonrisas, que va a ser siempre la mejor recompensa, que pueden  transmitir todo, la sonrisa de esos niños es algo que jamás se me va a olvidar”

Una importante lección

Debra nos asegura que tomando un voluntariado lo esencial no son las fotos si no aquello que nos guardamos en el corazón: “llevarnos la mejor experiencia que podamos tener, aportar un granito de arena por un cambio en el mundo,  la mejor recompensa es dejar en alto el nombre del país, lo que somos y cómo podemos llevar esto, cómo podemos disfrutar plenamente nuestra experiencia”.

Un último consejo que Debra  nos deja es: “Arriésguense. Tomen mucho valor y arriésguense, parece difícil alejarse del país, pero van a conocer a personas increíbles y llevarse la mejor experiencia de todo esto. Nunca se es tarde para empezar a ayudar, mientras uno tenga voluntad todo, todo va a ser  es posible, un voluntariado es la mejor experiencia que uno podría llevarse, así como yo tuve esta experiencia los invito a tomar parte de esta aventura”.

En un mundo en el que es más fácil quedarnos en casa y postear memes desde el sofá, existen personas como Debra que están dispuestas a arriesgar para ganar, no un mejor sueldo, no un bronceado perfecto, no una galería de fotos llena de likes, si no algo más, algo que no se puede tocar, pero que sí se puede transmitir y sentir, que no tienen la mayor experiencia, pero que son quienes desean un mundo mejor y no se quedan en casa esperando a que este mundo llegue a ellos o  se cree mágicamente, salen al mundo y brindan lo mejor que tienen, esperando que su granito de arena sirva para cambiar en algo el mundo pero transformar radicalmente su mundo interior, encontrando quienes son a través del servicio.

Si quieres vivir una historia de impacto como la de Debra  y ser un voluntario por el mundo inscríbete en: www.aiesec.pe/voluntario-global/

 

Autor: Luisa Calderon

¿Cómo se celebra San Valentín en el mundo?

El mundo está lleno de tradiciones y culturas, la celebración del Día de San Valentín no es la excepción. ¿Alguna vez te preguntaste cómo se celebra en Asia o en Europa? El día de hoy te presentamos 5 países y sus maneras de llevar esta festividad.

Gran Bretaña

El viejo continente es conocido por sus elegantes tradiciones, en la noche de San Valentín, las mujeres solteras de Gran Bretaña se levantan impacientes antes del amanecer y se paran frente a la ventana esperando a que un hombre pase. Ya William Shakespeare mencionaba esta creencia en “Hamlet”, donde Ofelia cuenta que el primer hombre que aparezca o sea visto por una mujer desde su ventana, se casará con ella durante ese año. Claro está que no todas siguen esta tradición, consideramos que es solo para las chicas románticas.

Argentina

Se le llama Día de los enamorados, y se celebra la unión entre las parejas. No es usual el envío de tarjetas o corazones. Existe además del 1 al 7 de Julio la Semana de la Dulzura, que ha ido adquiriendo gran popularidad en los últimos años; se obsequian golosinas por besos.

Japón

El Día de San Valentín se celebra desde febrero de 1958, impulsado inicialmente por la compañía de chocolates Morozoff. Son las mujeres quienes regalan chocolates a los hombres, incluidos amigos y compañeros de trabajo. Para el hombre que la mujer ama verdaderamente se regala el honmei choco (chocolate favorito). Los hombres devuelven el favor un mes después, el 14 de marzo, celebración conocida como White Day (‘día blanco’), en el que se suelen regalar obsequios de color blanco. Corea del Sur tiene una tradición muy parecida.

Dinamarca

Existe la costumbre de enviar flores blancas prensadas llamadas gotas de nieve a sus seres más queridos, ya sean pareja o amigos. Los hombres envían cartas llamadas gaekkebrev que significa carta graciosa, y en el remitente escriben una rima, pero no firman con su nombre sino con puntos, uno por cada letra de su nombre. Si la mujer que la recibe adivina quien la envió, él la recompensa con un huevo de Pascua en esa fiesta. Un juego divertido para una dulce fecha.

Perú

Esta fiesta se conoce como el “Día del Amor y de la Amistad”. Es común el regalo de rosas entre los amigos y familiares. Tal es así que según el color de la rosa se está expresando un mensaje. Por ejemplo: la rosa roja simboliza el amor, la blanca representa la paz y la amarilla la amistad. Si eres peruano, sabes que son pocas las personas que siguen estas reglas, la mayoría regala rosas rojas o las flores favoritas de su chica, lo importante es la intención.

San Valentín es una fecha especial para muchos y comercial para otros, sea cual sea tu punto de vista, cuando tienes a una persona especial lo celebrarás, sin embargo, vivir en una rutina es aburrido, por eso te recomendamos que salgas de lo común (rosas, chocolates, peluches), ¡viajen! , AIESEC te lleva a conocer al mundo con tu persona especial, solo inscribete en aiesec.pe/voluntario-global/ y accede a nuestra promoción por el día del amor y la amistad.  ¡Feliz día de San Valentín!

Autor: Camila Ponce

Tomar un voluntariado es ir más de allá de nuestro confort

¿Cómo va tu experiencia? Una pregunta recurrente para mí y sin embargo sumamente importante, tanto que al momento de conocer a Alexander no pude evitar empezar con ella; hay una infinidad de emociones, vivencias, choques y aprendizajes detrás de una experiencia de voluntariado internacional que uno no puede evitar al momento de hablar de su experiencia, esos pequeños detalles sobre la comida, las personas, el transporte y el trabajo hacen a cada voluntariado distinto y enriquecedor.

Alexander lleva ya un tiempo trabajando como voluntario en el proyecto SMART, proyecto donde tiene la oportunidad de poner en práctica sus conocimientos profesionales para crear programas que ayuden a mejorar comunidades, el proyecto se lleva a cabo en la ciudad de Santa María, en el estado de Rio Grande do Sul, al sur del variopinto y multicultural país de Brasil. A cientos de kilómetros de casa, en un lugar donde el español se siente tan cercano y a la vez lejano se encuentra siendo partícipe de todo un impacto social en la vida de los santamarienses.

 

Un poco sobre Alexander

Alexander Quevedo es un joven chiclayano, de unos 25 años, titulado en ingeniería industrial }y con muchos deseos de conocer el mundo antes de empezar su vida profesional y sumergirse en el complejo mundo del ámbito laboral. He ahí sus grandes ganas de viajar a uno de los países con mayor diversidad cultural del mundo, sino también ser un voluntario internacional y tener la oportunidad de desarrollar más su lado humano y poder expandir su pensamiento de una forma más global; por ello él se considera parte de este gran movimiento que genera y desarrolla a los líderes que trabajarán por un mundo.mejor

 

¿Por qué Brasil y por qué tomar un voluntariado internacional?

Habiendo conocido tantos brasileños en mi vida y con unas ganas de visitar el país yo misma decidí preguntarle las razones por las cuales se decidió por Brasil, Alexander me comentó como deseaba poder trabajar haciendo un impacto social, por ello decidió tomar uno de nuestros voluntariados internacionales a la ciudad de Santa María, conocida también como una de las ciudades universitarias más grandes de Brasil y también como un lugar sumamente diverso, cuyas raíces no son solo indígenas y portuguesas, también son alemanas e italianas; eso se puede ver reflejado en sus danzas y sus comidas. Es difícil no imaginar porque Alexander se vio tan atraído hacia esa ciudad, con una población tan variada y una cultura tan mixturada como suelen decir los brasileños.

Otra de las grandes razones por las cuales Alex decidió ir a Brasil fue por su experiencia como Familia Global, programa que te da la oportunidad de hospedar por 6 semanas a un voluntario internacional, el haber convivido con muchos brasileños fue aquello que le dio a Alexander el “bichito” de conocer Brasil.

Alexander decidió trabajar en el proyecto SMART, un proyecto dedicado al mejoramiento del marketing y la administración de las ONGs, una gran forma no solo de apoyar y maximizar el impacto de estas organizaciones sociales y del mismo modo poder potenciar el conocimiento adquirido de su carrera, un balance perfecto para un joven que acaba de terminar con su periodo universitario.

¿Qué te impactó más sobre Santa María?

“Una de las cosas que vi en Santa María que me impactó fue el tránsito, el tránsito aquí es muy ordenado, nadie toca mucho el claxon y la gente respeta un poco más al peatón […] otro aspecto fue la diferencia horaria, hay tres horas de diferencia con Perú y aquí anochece mucho más tarde, como a las nueve de la noche, a diferencia de lo que estoy acostumbrado, que es entre las seis o siete de la tarde […] en las casas, sobre todo en las casas de pueblo tienen un campo de grass antes de entrar a la casa y para que puedas llamar a los habitantes, no tocas la puerta, sino aplaudes para llamar su atención y que puedan salir a recibirte, eso me pareció muy extraño y a su vez interesante. En cuanto a la comida no he tenido tanto choque, hay carne, arroz, frijoles, todo; aunque aquí en Santa María comen mucha carne, y yo estoy acostumbrado a comer pez, debido a que soy de Chiclayo, eso se siente un poco extraño, que no haya pez en las comidas, pero igual la comida aquí es muy buena, me gusta mucho la comida […] las tiendas aquí cierran a eso de las siete de la noche, muy diferente que en Perú donde cierran a las nueve o diez. Y claro, el idioma también forma parte de este choque cultural, pero ¡hasta ahora va todo muy bien!”

Todo empezó con AIESEC

Su relación con AIESEC existió desde 2014, cuando decidió ingresar al comité local de Chiclayo debido a su universidad, donde sus amigos decidieron presentarle AIESEC desde entonces continúa viviendo la experiencia desde distintos ángulos durante sus más de tres años formando parte de la organización. Uno de los puntos más grandes de su carrera AIESECa fue el tomar puestos de liderazgo; lograr ser vicepresidente del área de Talento Humano y posteriormente se acercó a los intercambios más a fondo cuando obtuvo el rol de vicepresidente de intercambios sociales salientes, área responsable de reclutar peruanos que estén decididos a tomar un voluntariado internacional,

Una de las cosas que uno escucha con frecuencia cuando es parte de AIESEC es: y tú, ¿cuándo te vas de intercambio? y es que tomar un intercambio supone un punto de quiebre y un cambio sobre nuestras vidas, es ir más allá de nuestra comodidad y eso es algo que Alexander actualmente puede decir que está vivenciando día tras día en Santa María.

Si quieres vivir un voluntariado internacional como la de Alexander, ingresa a https://aiesec.pe/voluntario-global/ ,una vivencia internacional está esperando por ti ✈ 🌎.

 

Autor: Alejandra Feria

¿Cómo funciona el Feminismo en Egipto?

Según muchos estudios Egipto es el peor país para ser mujer, porque las dañan física y psicológicamente, un informe de la ONU sobre la mujer, hecho público en abril, reveló que el 99,3% de las mujeres y las niñas son objeto de acoso sexual en Egipto.

Foto: www.corriere.i

A las mujeres no se les permite protestar, ya que si lo hacen las detienen, en nuestro país, si sufres algún acoso, violencia o no respetan tus derechos puedes alzar la voz y esperar justicia. Pero en Egipto, ellas no tienen lo mismo, por muchos años las mujeres han luchado por sus derechos, uniéndose unas con otras, ya que una característica de ellas es que si dañas a una, todas se levantan a protestar, como lo hemos visto en los últimos años con diversos movimientos. En la lucha de las mujeres también se han unido hombres que entienden por qué luchan y ellos se unen al movimiento que quiere un cambio, un lugar donde todos tengamos las mismas oportunidades y Egipto no puede ser la excepción.

Foto: https://en.qantara.de

 

Egipto no se queda atrás en su lucha por el cambio, muchas mujeres no se quedan calladas a pesar de las consecuencias, entre ellas tenemos a Asmaa Mahfouz, una de las fundadoras del Movimiento Juvenil 6 de abril e integrante de la Coalición de los Jóvenes de la Revolución y es considerada una de las líderes de la revolución egipcia. Ella subió un video blog a Facebook el 18 de enero del 2011 , Mahfouz convocó a los egipcios a que protestaran por sus derechos humanos y a que demostraran su rechazo al régimen de Mubarak. El video se subió a YouTube y se volvió viral en pocos días. ​ Mahfouz se dirigió a la nación egipcia y llamó a los manifestantes a reunirse en la Plaza de la Liberación, explicando: “Cuatro egipcios se han prendido fuego a sí mismos para protestar contra la humillación, el hambre, la pobreza y la degradación con la que han tenido que convivir durante treinta años… Hoy, uno de los cuatro ha muerto”. Luego, pidió a sus compatriotas que “tengan un poco de vergüenza” y los animó a pasar a la acción. “En lugar de prendernos fuego, hagamos algo positivo. Quedarse sentados en sus casas y seguirnos por los noticieros o por Facebook lleva a que seamos humillados”.

Muchos diarios a nivel mundial publican artículos o noticias sobre el trato que reciben las mujeres egipcias en su propio país, pero queda ahí, en un artículo, ellas vienen luchando por años y la situación no cambia. ¿Saliste hoy, tienes amigos, estudias? Tienes derechos y eres valorada en la sociedad, pues en ese país no las valoran. El mundo no cambiará si solo nos detenemos a leer noticias, el mundo cambiará si decidimos empezar a tomar el reto en pequeñas cosas que nos impulsen a hacer grandes cosas en un futuro próximo. Tienes mucho que aportar en el movimiento del cambio, entérate cómo participar en www.aiesec.pe/impacta-egipto

10 lugares a los que tienes que ir antes de los 30

Todos necesitamos un descanso de vez en cuando, salir de la rutina y explorar el mundo, ahora incluso hay más de 190 países y territorios por recorrer. Todos alguna vez hemos leído o escuchado acerca de personas que han viajado a muchos países o han intentado recorrer el mundo ¿parece imposible verdad?, pues ¡nada es imposible! Pero si lo tuyo no es aventurarse de tal manera, te recomendamos que empieces visitando lugares hermosos que sería imperdonable no visitar antes de los 30, ¿por qué antes de los 30? Porque viajar también te permite ampliar tu perspectiva lo cual te ayudará en tu desarrollo personal y profesional. Aquí te presentamos 10 lugares que tienes que ir sí o sí antes de los 30. Así que si estás bordeando los 30, ¡corre!

1. El legado Faranóico (Egipto)

Es la guinda de todo recorrido por el país de los faraones. Ahí encontramos a Ramsés II, uno de los más poderosos faraones de todos los tiempos, es el protagonista absoluto del templo principal, si decides visitarlo aprenderás de las jerarquías y observarás muchas esculturas menores de familiares del faraón representados a sus pies.

2. Petra (Jordania)

Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, aparece como una visión onírica tras cruzar a pie, en burro o a caballo, el desfiladero del Siq que protege su entrada. Si te gustan las bellezas antiguas, este lugar es para ti.

3. Cataratas de Iguazú (Brasil)

Entre la frontera de Argentina y Brasil, el río Iguazú se desgaja en un descomunal sistema de cataratas con hasta 300 saltos, una belleza natural que merece ser visitada, ¡te sorprenderás!

4. Ushuaia (Argentina)

Conocida como “la ciudad del Fin del Mundo”. Puedes realizar actividades deportivas que van desde navegación, trecking, esquí, golf, buceo y escalada en hielo, también conocerás la historia de este hermoso lugar hace poco más de 100 años.

5. Glaciar Perito Moreno (Argentina)

Conocida por los antiguos yacimientos arqueológicos. Nunca puede faltar una visita a Calafate, conocido por los expertos como el “icono de la Patagonia”. Se compone de una gruesa masa de hielo que llega a alcanzar hasta los 60 metros de altitud.

6. Machu Picchu (Perú)

Es la ciudadela inca más famosa del mundo. Construida en el siglo XV a pedido del inca Pachacútec, formado por diversas construcciones y plazas entre las cuales destacan el Templo del Sol, Templo de las Tres Ventanas, el Templo Principal y el llamado sector cóndor. Machu Picchu no podía faltar en este top.

7. Islas Galápagos (Ecuador)

Un territorio aún indómito donde conviven casi dos mil especies endémicas, entre ellas las famosas tortugas terrestres gigantes que fascinaron a Darwin. Se encuentra situado en el Océano Pacífico, está constituido por un conjunto de trece islas de origen volcánico y más de un centenar de islotes y afloramientos rocosos.

8. Ilha Grande (Brasil)

Es una isla donde no hay carreteras y por lo tanto no hay coches ni motos, para movilizarte por la isla lo tienes que hacer caminando o en barco. Vivirás una experiencia única, totalmente alejado de la vida cotidiana.

9. Torres del Paine (Chile)

Si te gusta la montaña, si eres amante de la naturaleza y sobre todo si te gusta hacer trekkings no  te puedes perder el Parque Nacional de Torres del Paine en la Patagonia Chilena.

10. Eje cafetero (Colombia)

 El Valle de Cocora, en Salento, es ideal para relajarse y tomarse muchas fotos. Las palmeras que hemos visto allí no las hemos visto en ningún otro lado. Son súper altas, el verde de la zona es espectacular y el aire puro que se respira te da tanta tranquilidad que hace que no quieras irte nunca.

Recuerda que cada viaje es una experiencia que debe ser contada a través de fotos, videos o simplemente en una conversación. Sabemos que viajar a países en los cuales no conoces a nadie, es difícil, genera un temor. ¡AIESEC puede acompañarte en tus aventuras!, empieza hoy tu experiencia.

5 lugares que tienes que visitar en Brasil

¿A quién no le gusta vivir nuevas experiencias y viajar? Y cuando viajas hay ciertos lugares que tienes que visitar sí o sí. Y más aún, si eres una persona que gusta de tomar fotos en lugares especiales, sería imperdonable no tener una en los puntos turísticos estrella.

Si estás pensando viajar, te recomendamos Brasil. Un hermoso país desde su cultura hasta su gente; no dudes de que los amigos que hagas en Brasil serán para toda la vida. Brasil es conocido por el carnaval de Río de Janeiro, pero no es la única atracción que tiene. Este país está lleno de hermosos y coloridos lugares que te sorprenderán. Aquí te presentamos 5 lugares que tienes que ir sí o sí en Brasil:

1. Río de Janeiro

Creo que explicar por qué Río de Janeiro está en nuestro ranking es algo obvio. Su gente es muy alegre y amigable, orgullosos de su nacionalidad y su cultura, te invitarán a todas las actividades posibles. Ahí se celebra el carnaval más popular a nivel mundial, en el 2019 se celebrará del 01 al 09 de marzo, ¡así que ve y saca tus boletos!

2. Parque Nacional de Iguazú

Si te gusta la naturaleza, este parque nacional es para ti. Se encuentra en la Selva y es conocido como las Cataratas del Iguazú, un área de espectacular belleza escénica, reconocida como una de las siete maravillas naturales del mundo. En el parque se pueden realizar paseos, los cuales permiten apreciar las cataratas desde distintos ángulos, ya sea desde miradores naturales, kayak o helicóptero.

3. Ruinas de San Miguel de las Misiones


Fuente: http://www.brasilalacarta.com

Las ruinas corresponden a los vestigios de lo que fue uno de los tantos pueblos misioneros fundados en el XVII por la orden jesuita en territorio brasileño, argentino y paraguayo, con el fin de evangelizar a los indios guaraníes y protegerlos de los comerciantes de esclavos. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, sorprendiendo por el paisaje selvático que las rodea y por ser testimonio de una experiencia política y religiosa única en la historia.

4. Brasilia

Fuente: www.iagua.es

Capital de Brasil, la sede del gobierno del Distrito Federal, es una de las ciudades capitales de más reciente construcción en el mundo. Es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, uno de los lugares turísticos de Brasil que despierta mayor interés para los aficionados a la arquitectura, siendo un ejemplo concreto de las principales ideas de arquitectura moderna del siglo XX.

5. Recife

Fuente: http://www.jotace.com.uy

Conocida como la Venecia de Brasil, una ciudad que, sin estar dentro de los lugares turísticos de Brasil más conocidos, encanta fácilmente por el contraste entre sus bellas arquitecturas coloniales y modernos rascacielos, junto a un idílico litoral con arrecifes de coral y aguas cálidas ideales para la práctica de snorkel.

La vida es muy corta para postergar un viaje, cada viaje es una aventura, una experiencia que contar, ¿te imaginas si tuvieras la posibilidad de viajar y al mismo tiempo desarrollarte personal y profesionalmente? Las oportunidades existen, solo hay que ir a buscarlas. Si lo imaginaste y quieres volverlo realidad, descubre las posibilidades que AIESEC tiene para ti en el extranjero, ¡Brasil te espera!

Todo lo que no cabe en el equipaje, pero aún así lo puedes llevar

Cuando vamos a salir del país por más de un mes, es inevitable pasar por un momento de crisis donde no sabemos qué llevar en la maleta. Recuerda no exceder tus 23 kg y los adicionales de la bolsa de mano. El nivel de prioridad de cosas varía según nosotros mismos y nuestros planes. Pero aquí hay algunas cosas que deberías considerar definitivamente:

  • Dinero en moneda divisa y tal vez un par de tarjetas en la billetera y escondidos en bolsillos. (0.3 Kg)
  • La visa, el pasaporte y la copia del pasaporte (por si acaso), la libreta y lápiz. (0.2 Kg)
  • Utensilios de higiene personal como cepillo dental, jabón portátil, peine, papel. (0.5 Kg)
  • Tecnología como tu celular, cámara, cargadores, laptop, iPod o lo que tengas. (5kg)
  • Ropa cómoda y dependiente del clima del país al que vas. Para invierno te recomendamos llevar la más gruesa puesta. Además considera ropa para fiestas/nocturna, pijama, los zapatos que combinen con todo o que sean a todo dar. (15 Kg)
  • Además ten un espacio para todos los souvenirs que llevar de acá y, en tu retorno, comprar de allá. (8 Kg)

Casi nos excedemos, pero no importa. Igual sabemos que de lo que más necesitamos, no tiene un precio extra:

  • La valentía por cada vez que nos de miedo perdernos en la calle y más cuando se nos apague el teléfono, porque la batería no es infinita.
  • Ese sentido de solución automática como el de nuestras mamás cada vez que perdamos un bus o se nos acabe poco a poco el dinero.
  • La mente abierta por si nos impacta algo de la otra cultura y tenemos que aprender a comprender.
  • Las mil y un recomendaciones de la familia de ser cuidadosos pues seremos nuestros principales guardias.
  • Las imágenes de los seres queridos y la melancolía de que los vamos a extrañar un tiempo.
  • La seguridad y a la vez timidez de que vamos a hacer amigos nuevos.
  • La inspiración de saber que estamos cumpliendo con el sueño de vivir una experiencia que vamos a recordar por siempre.

Del otro lado de la frontera

Sigo en shock. Llámese emocional, cultural u otro término que queramos poner. Mis expectativas quedaron casi destruidas desde el momento que pisé el aeropuerto.

Para empezar, la perspectiva que tenía cuando decidí que quería ser voluntaria en otro país es totalmente diferente a la de hoy estando aquí y trabajando con 4 chicos que hablan diferentes idiomas y con niños de primaria de un entorno distinto. Juraba que sería fácil y hasta aburrido, que tal vez me arrepentiría. No esperaba mucho de un voluntario de 6 semanas. Tenía una idea de qué hacer en cada clase, qué enseñar y cómo, casi como en las películas cuando ves al profesor llegar y escribir grande el título en la pizarra y empezar el debate. Había ideado mi rutina, qué lugares iba visitar, qué iba probar, cómo iba a vestirme, con quién hablaría y una idea de la clase de personas con las que iba a andar.

Ahora que estoy aquí, ninguna de esas ideas parece cercana. Cuando vives algo como esto, toda perspectiva que tuviste antes es nada comparada a la realidad. No hay nada que se pueda asemejar a cada sonrisa de los niños cuando podían aprender algo nuevo y mucho menos nada que te prepare para decirles adiós. Incluso aquellas tardes en las que iba por café y terminaba conversando con otras personas sobre cómo llegué ahí, ver su asombro sobre mi historia y mi propio país son inimaginables. No hubiera pensado nunca tampoco que podría estar hasta feliz de haberme quedado sin batería y Google Maps, pues así pude contar con el apoyo de otras personas que me ayudaron a encontrar la forma de llegar a mi destino y me permitieron disfrutar de hermosos paisajes que no encuentras ni en la mejor agencia de viajes. Es indescriptible además lo mucho que valoro ahora cada caminata con mis nuevos amigos, cada “gracias” que pude escuchar, cada “yo de grande quiero ser como usted” de los niños, e incluso de los “no, joven, acá no es así”.

Y en realidad, puedo seguir contándoles todas las veces que cambié de perspectiva, pueden intentar imaginarse lo que sigue… o pueden empezar a cambiar la suya.

 

Paola, de Puerto Rico
Proyecto “Doctor Sonrisas”, en Chiclayo – Perú

La mejor experiencia de tu vida puede repetirse

En el transcurso de nuestras vidas tendremos la gran interrogante “salir o no del país”, ya sea para estudiar, trabajar, realizar prácticas o hacer un voluntariado. Decidir hacer un intercambio con AIESEC sacudirá tu vida y no serás el mismo cuando regreses.

La experiencia es única, pero llega a ser tan sorprendente, que no hay primera sin segunda. Carolina Morales, estudiante de la universidad Pacífico, realizó dos intercambios con AIESEC. El primero en el 2015 y luego en el 2017, yendo en ambas oportunidades a Argentina.

¿Qué fue lo que te motivó a irte de intercambio la primera vez? ¿Cumplió tus expectativas?

Carolina: Cuando tomé la decisión de viajar a Argentina para vivir un intercambio de voluntariado por AIESEC, yo ya pertenecía a la organización. Por esta razón, pensaba tener una idea de todo lo que me esperaba. Un shock cultural con las costumbres argentinas, hacer amigos de otras partes del mundo, convivir con una familia diferente a la mía y tener la oportunidad de ser voluntaria de un mismo proyecto por 6 semanas. También era consciente que tenía que dejar en Lima un trabajo, estudios de un ciclo de verano y mi familia y amigos por el tiempo que me fuera. Y sí, sucedió así, tuve que sacrificar algunas cosas para poder viajar, pero sinceramente habiendo cumplido la sexta semana desde que llegué a Bahía puedo decir que valió totalmente la pena. Cada experiencia vivida, logró sacar una mejor versión de mí. Estoy muy segura que la Carolina que viajó, no es la misma Carolina que regresó. Soy una mejor versión, con nuevas ideas, con cada vez más ganas de hacer algo positivo por la sociedad, con muchísimas más ganas de volver a viajar y que ahora no solo deja a grandes personas en Argentina, sino hermanos en muchas partes del mundo”.

Es increíble lo que comentas, poder ver el impacto que puede ganar uno mismo. ¿Y con respecto a tu segundo intercambio?

Carolina: Ese fue una experiencia diferente. Viajé a Argentina a impactar en un emprendimiento enfocado a la consultoría tecnológica, en el cual pude aprender y aportar de distintas maneras durante 8 semanas. Considero que fue una experiencia única que me permitió conocerme mucho a nivel personal y profesional y que, en definitiva, me abrió un mundo de oportunidades – e ideas – para ejercer mi carrera más adelante en un amplio campo internacional. Además, pude aportar al ecosistema emprendedor de la ciudad en la que me encontraba y a la empresa que me recibió. Fue sin duda una experiencia increíble que considero todos deberían tener la oportunidad de vivir alguna vez. Considero que tomar las dos experiencias son unas de las mejores decisiones de mi vida.

Cuando una experiencia te permite crecer como persona y conectar ese desarrollo con el que buscas generar, ¡una vez no basta! Y así lo demuestra Carolina, pero también muchos otros jóvenes que han vivido estos intercambios.

¿Te animas a alcanzar tu mejor versión y ser parte del cambio? ¡Todo cambio empieza en uno mismo! Escribe tu propia historia de desarrollo.